El justo y la Justicia

Todo aquel que aún se mantiene natural es porque no es un verdadero hijo de Dios y tampoco es espiritual, va querer actuar por su instinto en busca de justicia. Entre las frases más comunes mencionadas por una persona que siente que no se le ha hecho justicia delante de aquella que supuestamente fue injusta con ella están:
“¡Sepa que por mis derechos yo voy a ir hasta el fin!”Mujeres-busca-justicia_CLAIMA20110706_0052_4
“¡Esto no se va a quedar así!”
“¡Tenga por seguro, que voy a ir hasta las últimas consecuencias!”
¡Y es por eso mismo que los cementerios están llenos! ¿Cuántos perdieron sus vidas defendiendo sus derechos? Ósea, quisieron obtener justicia cuando no eran justos, ni justas eran sus “armas” de defensa y porque fueron impulsivos y violentos en busca de la justicia, acabaron por perder la vida; porque fueron víctimas de violencia, provocaron así que no se hiciera justicia con las propias manos, confrontando con violencia a quien quiera que sea.

Veamos lo que dice el Señor Jesús:

“Porque os digo que si vuestra justicia no supera la de los escribas y fariseos, no entraréis en el reino de los cielos.” (Mateo 5.20)

A ejemplo de lo que hablamos anteriormente, los escribas y fariseos que eran religiosos, buscaban justicia sin nunca haber sido justos.
Los que hacen la Obra de Dios y son sellados y bautizados con el Espíritu Santo se mantienen en la obediencia al Dios Vivo, practicando y viviendo intensamente en la Fe racional, inteligente y Sacrificial. Estos cuando estuvieran viviendo o pasando por un momento de injusticia, no se dejarán debilitar, ni se sentirán jamás desmotivados, sino en la perseverancia buscarán la Justicia, exactamente por ser justos.

El rey David dijo:

“Yo fui joven, y ya soy viejo, y no he visto al justo desamparado, ni a su descendencia mendigando pan.” (Salmos 37:25 LBLA)

El gran y mal testimonio es que muchos que se dicen ser de Dios y hasta hacen Su Obra, en el momento en que viven o pasan por una injusticia enseguida quieren debatir, confrontar, pelear, justificarse y se descontrolan de tal forma que parten para la agresión física en busca de la justicia. Pero este comportamiento no tiene nada que ver con una persona que dice ser de Dios. Y lo más triste es que esto sucede mucho entre aquellos que creen en el mismo Dios, profesan la misma Fe, están haciendo Su Obra juntos y en Cristo deberían ser hermanos:

“Pero yo os digo que todo aquel que (sin motivo) esté enojado con su hermano será culpable ante la corte; y cualquiera que diga: “Raca” a su hermano, será culpable delante de la corte suprema; y cualquiera que diga: “Idiota”, será reo del infierno de fuego.” (Mateo 5:22 LBLA)

Obrero y obrera, si usted ha Sacrificado y viene sacrificándose al Dios Vivo, véase como justo y Él, en el momento exacto le hará Justicia.

¿Ahora, no es nuestra justicia la propia justicia de Dios? ¿Y no es en el Carácter de Dios en nosotros que los otros reconocerán que somos de Él?
Está escrito:

“Porque fragante aroma de Cristo somos para Dios…” (2 Corintios 2:15 LBLA)

“Vosotros sois la luz del mundo.” (Mateo 5:14 LBLA)

Este buen perfume y esta luz del mundo que somos significa mostrar a muchas personas que es justo el que busca a Dios y por Él será justificado, ósea nuestro testimonio, nuestras conquistas, nuestras bendiciones y las transformaciones que sucedieron en nuestras vidas, por intermedio de nuestra Fe, indignación y Sacrificio voluntario en el Altar del Dios Vivo, hicieron con que el propio Dios, que es el Justo Juez, nos viese como justos y viniese a juzgar nuestra causa, manifestando Su Justicia en nuestras vidas.
Este testimonio llamará la atención de quien quiera que sea y ellos aprenderán a ser justos delante de su prójimo, y principalmente, delante del Creador y sabrán que hay un Justo Juez, que podrá también juzgar sus causas y hacer justicia en sus vidas.
Y cuando evangelizamos y llevamos el Señor Jesús a los que no Lo tiene en sus vidas, entonces, estamos proclamando Justicia a todos los pueblos. Al final injusto es conocer y creer en un Dios tan Grande, Magnífico y Poderoso, y no Glorificarlo, a través de una vida transformada y realizada, y otra injusticia es no divulgar, ni Llevarlo a otros tantos que aún no Lo conocen

Qué Dios les bendiga a todos abundantemente en Nombre del Señor Jesús

Obispo Edir Macedo.

 

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Publicado en MENSAJES.

3 Comentarios

  1. Realmente cuando estamos en el mundo nuestra primera reacción es tomar justicia por nuestras propias manos sin importar lo que suceda , estando bien o mal por que no conocemos al Dios vivo. Más cuando se nos es revelado el poder de Dios nosotros empezamos a tener otra manera de ver las cosas , que Dios como justo fiel nos sacara de los problemas mas cuando somos fieles a el en cauto a. Nuestros sacrificios y vida propia.
    Como decía muchos murieron a causa de tomar su propia justicia en sus manos sin tener el mayor armas de justicia que es la propia palabra de Dios.
    La vida de nosotros tiene que ser justa para que Dios se manifieste en ella que sino no encontraremos respuesta a nuestras necesidades

  2. Buenas noches
    Mi comentario sobre la reunion del dia sabado 19- 03
    El Pastor Alberto entrevisto a los Obreros/as antiguo en la Obra , y el testimonio de ellos me llamo la atencion que todas dijeron los mismos . Como fueron atendidos por los Obreros, como fueron tratado , la organizacion de cada uno . Pues eso lo que yo quiero hacer de la mejor manera , de atender a las personas, , todo lo que ya he aprendido del atendimiento a las almas es poner en practica . Asi lo que el Pastor explico a nosotros de 1 Timoteo 3:13
    El buen siervo gana mas y mas la confianza del Sr Jesus , yo quiero ser ese buen siervo y voy a ser, voy luchar y voy a conseguir . Es un placer servir a Dios.

  3. Es muy fuerte este estudio, y es así siempre que yo intenté hacer justicia con mis propias manos no salió bien,sino que quedé aún peor, por eso he aprendido a que debo dejar que Dios actúe y todo como está escrito todo coopera para bien de aquellos que aman a Dios.
    Debemos ser justos también con nuestro Ministerio, con lo que Dios nos ha dado, no sirve de nada clamar por justicia si yo no soy justa con Dios.
    Dar mi vida por las almas,para que la Justicia de Dios llegue hasta ella, y consecuentemente veremos los frutos del cambio de esa persona en nuestro Ministerio.
    “Pero en ninguna manera estimo mi vida como valiosa para mí mismo, a fin de poder terminar mi carrera y el ministerio que recibí del Señor Jesús, para dar testimonio solemnemente del evangelio de la gracia de Dios.”
    Hechos 20:24 LBLA

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