Elizabeth

obreParticipo en Familia Unida desde hace 11 años. Durante todo este tiempo, he visto grandes cambios en mi vida. Crecí con mis padres en un ambiente rodeado de comodidades pero pese a tenerlo todo, no era feliz. A los cinco años de llegar a Barcelona y prácticamente de un día para otro, comencé a sufrir el síndrome del tunel metacarpiano.

Además de fuertes dolores y punzadas desde la axila hasta la mano, se alteró mi carácter y caí en una depresión. Estando mi madre de vacaciones aquí, me contó que estaba asistiendo al centro de Familia Unida de mi país y que había logrado superar un asma bronquial e incluso el cáncer. Y me invitó a que asistiera al centro de aquí. Mi madre me desafiaba, estaba segura de que yo también me podría curar.

Ese mismo día asistí y me senté en la última fila. Es allí donde empecé a escuchar los testimonios y a ver, con mis propios ojos, como sus vidas cambiaban a mejor. Así que decidí hacer los propósitos tal como me decían los pastores y enseguida empecé a ver como mi vida mejoraba. Desapareció la enfermedad, la depresión y me cambió el carácter.

Además nació en mí el deseo de querer hablar a todos de lo que DIOS había hecho conmigo, el deseo de querer ayudar a todo el que lo necesitara. Ahora tengo el privilegio de servir a Dios como obrera. Ser obrera/o es mucho más que un título, ver vidas siendo transformadas es mi salario diario. Le agradezco a Dios todo lo que ha hecho por mí, pues sólo gracias a Él soy ahora plenamente feliz

Elizabeth León Rojas

Publicado en ¿POR QUÉ SOY OBRERO?.

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