En el fragor de la batalla.

En una ocasión una persona me preguntaba como podría hacer para no ser frágil delante de las tentaciones, le dije que tendría que invertir en su vida espiritual, envolverse más en asuntos relacionados con Dios y con el espíritu, cuando la persona da atención a los asuntos espirituales, la carne se torna débil y deja de ser atractiva a los ojos de quienes practican la fe que agrada a Dios.
Hicimos una sencilla comparación relacionada con la actividad física:
Cuando hay movimiento y una fuerte actividad el organismo se calienta y se potencia la musculatura, el cerebro se concentra en la actividad que estamos realizando, por tanto de manera automática otras facetas del cuerpo se quedan inactivas, como aletargadas.
Es por ello que en esos momentos sube la adrenalina y no percibimos cuando nos herimos o lastimamos, después cuando el cuerpo se enfría es cuando sentimos el dolor y nos damos cuenta de que nos
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Es lo mismo que ocurría en la antiguedad, mientras el guerrero estaba en el fragor de la batalla, experimentando esa subida de adrenalina y peleando con bravura contra sus enemigos, apenas sentía cuando su cuerpo era cortado o pinchado por la espada del contrario, los golpes, las heridas sufridas eran evaluadas después de la batalla, a veces el guerrero estaba ensangrentado por la sangre de sus enemigos y buscaba las heridas pensando que la sangre era suya.
Si alguna vez has practicado deporte de contacto, o boxeo, lucha, artes marciales, sabes a lo que me refiero, cuando estas concentrado en el combate, recibes un golpe y apenas sientes calor, te das cuenta de que fue fuerte porque sangras, sientes sabor de sangre en la boca.
Así cuando estamos en medio de la batalla espiritual, nuestra fe está en movimiento, no sentimos a la carne, no somos seducidos por las tentaciones, porque nos encontramos bajo los efectos de “la adrenalina de la fe”. En esos momentos es imposible que desviemos nuestra atención hacia la carne, pues nos encontramos en el fragor de la batalla.
No hay lugar para el sentimentalismo, ni la sensualidad, tampoco para las preocupaciones relacionadas con los asuntos de este mundo. Estamos poseídos por el Espíritu en una guerra espiritual.
Por ello el diablo busca la oportunidad para desviar nuestra atención de la obra de Dios, la lucha por las Almas. Intenta hacer uso de las personas mas allegadas como la esposa, el marido, la familia, los amigos, para hacer bajar esa “adrenalina” que nos mantiene desconectados de la carnalidad.
(Romanos 8:12) “Por tanto, hermanos, si con alguien estamos en deuda, no es con nuestros apetitos desordenados para comportarnos según ellos. 13 Porque si os comportáis según esos apetitos, moriréis; pero si, con la ayuda del Espíritu, dais muerte a las obras del cuerpo, viviréis. 14 Los que se dejan conducir por el Espíritu de Dios, esos son hijos de Dios. 15 En cuanto a vosotros, no habéis recibido un Espíritu que os convierta en esclavos, de nuevo bajo el régimen del miedo. Habéis recibido un Espíritu que os convierte en hijos y que nos permite exclamar: “¡Abba!”, es decir, “¡Padre!” . 16 Y ese mismo Espíritu es el que, uniéndose al nuestro, da testimonio de que somos hijos de Dios”.
Por lo tanto es necesario mantener una fe activa, no podemos acomodarnos, pues es en ese momento de acomodación que “la carne” recobra fuerza y somos mas sensibles a sus provocaciones y tentaciones.
Dios es tan maravilloso que permite que siempre tengamos una batalla que pelear, un enemigo que vencer para que nuestra fe se active nuevamente y la “adrenalina” deje bloqueados los conductos de comunicación con la carne. Somos guerreros de la fe y debemos estar combatiendo hasta el día en que seamos llamados por nuestro Señor de los ejércitos.
¡Continuemos en la batalla compañeros!
Obispo Antonio De Francisco
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Un comentario

  1. Es muy cierto, y muy bien podemos presenciar que nuestra fe esta débil porque todo se nos complica y no salen de la manera que pensamos mas cuando recobramos las fuerzas nada podrá sacar nuestra atención de la batalla que tenemos y así nuestra fe se renueva..

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