Estudio de obreros. LA REPRENSIÓN DEL PADRE

Algunos obreros y obreras se dejaron caer y debilitarse espiritualmente a causa de cosas tan pequeñas e insignificantes, pero que acabaron por manchar sus corazones con un rencor, y, consecuentemente, dejaron de ser activos en la Obra de Dios y se apartaron. El(la) obrero(a) fue llamado(a) la atención por el pastor, fue reprendido(a) y corregido(a), sin embargo, interpretó aquello como si fuese algo persona contra él, llegando incluso a pensar o a decir:
“- ¡A éste pastor no le gusto! ¡No le caigo bien!”.
Pero, no es cuestión de gustar o de no gustar, en una reprensión no hay nada personal, y quien es espiritual comprenderá que eso le dará corrección y lo hará crecer cada vez más, espiritualmente:

“Hijo mío, no tengas en poco la disciplina del Señor, ni te desanimes al ser reprendido por Él; porque el Señor al que ama, disciplina, y azota a todo el que recibe por hijo. Es para vuestra corrección que sufrís; Dios os trata como a hijos; porque ¿qué hijo hay a quien su padre no discipline? Pero si estáis sin disciplina, de la cual todos han sido hechos participantes, entonces sois hijos ilegítimos y no hijos verdaderos. Además, tuvimos padres terrenales para disciplinarnos, y los respetábamos, ¿con cuánta más razón no estaremos sujetos al Padre de nuestros espíritus, y viviremos? Porque ellos nos disciplinaba por pocos días como les parecía, pero Él nos disciplina para nuestro bien, para que participemos de su santidad.” (Hebreos 12:5-10)

Si el(la) obrero(a) no está sirviendo en las reuniones; llega atrasado a la Iglesia; viste el uniforme el día que le apetece y no da explicación al pastor ni a la esposa del pastor; falta a la reunión de domingo sin informar, antes o después, por qué motivo faltó; no evangeliza; no es activo(a) en su Iglesia; viaja y queda ausente sin decir nada a nadie; no participa de la reunión de obreros(as)… después de todas estas irregularidades, preguntamos:
– ¿El pastor tiene o tiene no el derecho y la razón de reprender a este obrero(a)?
– ¿El pastor puede no puede suspenderlo(a) de sus funciones en la Obra de Dios?
El pastor tiene toda la libertad para reprender y si entiende que sea en una reunión de obreros(as), delante de todos, él podrá hacerlo, pues esto es bíblico:

“A los que continúan en pecado, repréndelos en presencia de todos para que los demás tengan temor de pecar.” (1 Timoteo 5:20)

No estar haciendo la Obra de Dios de forma adecuada y como debe ser es un pecado tan grave como cualquier otro. El obrero y la obrera son voluntarios en la Obra que hacen, pero no pueden, jamás, hacerla a su manera, o como él(ella) cree que es mejor.
La Obra es dirigida por hombres de Dios que guiados por el Espíritu Santo, tomar las redes de la situación, a fin de que no haya confusión ni desorden, pero, sí, organización:

“Hijo mío, no rechaces la disciplina del Señor ni aborrezcas su reprensión, porque el Señor a quien ama reprende, como un padre al hijo en quien se deleita.” (Proverbios 3:11-12)

Es Dios quien usa al obispo o al pastor para reprender a obreros y obreras, pues es su deber cuidar y tratar como si fuesen sus hijos, pues, así como el padre ve lo que el hijo no ve, así el pastor ve lo que la oveja tampoco ve.
Tanto el hijo como la oveja serán avisados y alertados por el pastor sobre el peligro que está corriendo.
No cabe a esta oveja, hijo o hija, obrero u obrera, cuestionar el porqué de la reprensión, pero cabe a él o ella decir:
“- ¡Muchas gracias mi Dios por esta reprensión, pues yo creo que ella vino de Ti y es para mi bien!”
Obrero y obrera, un “tirón de orejas”, espiritualmente hablando, no hará mal a nadie, al contrario, ayudará, y mucho, en el desarrollo espiritual.

Piense, viva y practique eso. 

Publicado en MENSAJES, Orientación Nacional.

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