Jaime

jaimeDespués de escuchar el programa de Familia Unida en la radio, decidí ir buscando una solución a mis problemas familiares. En ese momento mi mujer tenía osteoporosis y los médicos le dijeron que pronto terminaría en una silla de ruedas. Mi hija sufría maltrato psicológico por parte de su madre. A mí me tenían que operar de piedras en la vesícula, mi madre tenía problemas en los riñones y en el vientre y mi padre alcohólico.

Llegamos un domingo, y regresamos por la tarde. Ese mismo día mi mujer vio una señal. Le desaparecieron los dolores. Yo empecé a hacer las cadenas, los martes, viernes, y domingos y me fui liberando poco a poco de todo lo malo que me pasaba. Ahora mi mujer está completamente curada al igual que mi madre y mi padre, que dejó el alcohol.

Gracias a Dios no llegaron a operarme porque las piedras desaparecieron. Ahora mi matrimonio está muy bien, hay diálogo, comprensión y amor, la relación de mi mujer con mi hija cambió. En casa se respira paz y ahora trabajo tranquilo. Soy completamente feliz y desde poco también soy obrero y ahora puedo decir que mi casa y yo servimos al Señor, gracias a Dios.
Servir a Dios es una honra muy grande, ahora tengo ese placer de dar a los demás lo que recibí, llevar a las personas a ser salvas, así como lo soy yo. Sé que todo lo que hago para Dios no es nada, pero doy lo mejor de mí para agradarle, es muy gratificante hacer su obra.

Jaime

Publicado en ¿POR QUÉ SOY OBRERO?.

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