Julia

juliaLlegué a Familia Unida, con una vida destruida. Tenía muchos traumas, problemas familiares y sentimentales. En aquella época era hechicera. Sentía que mi vida estaba en una nube oscura y todo eso me hacía una persona insegura. Ni siquiera me conocía a mí misma, ni sabía lo que era reír, siempre estaba triste. Tenía que tomar 12 pastillas al día para la depresión.

Pero al empezar a participaren las reuniones de Familia Unida, mi vida empezó a cambiar. Comencé a poner en práctica todo lo que me decían allí y a seguir todas las orientaciones que recibía de los pastores. De esa manera mi vida dio un salto y se transformó por completo. Ya no tengo depresión ni tomo pastillas.

He alcanzado todos los objetivos que me había propuesto, y siento que soy una persona nueva. En mi creció un deseo ardiente de ayudar a los demás, tal y como me ayudaron a mí. Es una forma de retribuir a Dios por lo que Él hizo por mí. Desde hace un mes soy obrera por este motivo. Cuanto más doy para los demás, siento que Dios me bendice mucho más.

Es un verdadero honor servirle.

Julia Altagracia

Publicado en ¿POR QUÉ SOY OBRERO?.

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