LA SANGRE

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La sangre es el elemento fundamental en una alianza con Dios.
En el hombre representa la propia vida, tanto como el corazón, que bombea la sangre para todo el cuerpo, representa el alma.
En un pacto con Dios tiene que haber un sacrificio con derramamiento de sangre. En la antigua Alianza, los pecados de una persona solo podrían ser perdonados mediante la presentación de Dios, por parte de esa misma persona, por intermedio del sacerdote, de un animal para ser sacrificado en su lugar.
En la nueva Alianza, El propio Dios ofreció su hijo en sacrificio por todos aquellos que lo aceptan como su sustituto.
A partir del momento en que la persona acepta el sacrificio del Señor Jesús como pago de su propio pecado, automáticamente queda libre del yugo del diablo, para entonces vivir en comunión estrecha con Dios, en una Alianza eterna.
De todas las leyes y mandamientos durante la Antigua Alianza con respecto a los sacrificios.
Restó apenas la prohibición de comer cosas que son sacrificadas a los ídolos y entidades cultivadas en el paganismo.
La sangre de la iglesia del Señor Jesucristo son las ofrendas dadas espontáneamente por el pueblo de Dios, porque cada importancia ofrecida con sacrificio de amor representa parte de la vida del ofrenda te en las manos de Dios.

Mensaje extraído del libro “Estudios Bíblicos” de Obispo Edir Macedo. 

Publicado en MENSAJES.

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