Maribel Salvo

maribelMi nombre es Maribel y antes de ir a Familia Unida me encontraba “aburrida de la vida” y tenía claro que, algún día, me quitaría la vida. No se trataba de tristeza, depresión, etc. era un pensamiento de “no quiero estar aquí”, “este no es mi lugar”.
No creía en nada ni en nadie y, mucho menos, en Dios. Pensaba que todo estaba en mi mente y en mis propias fuerzas, capacidades, etc. Por aquella época, mi principal preocupación, era que no tenía trabajo, a pesar de tener formación y haber buscado por toda España, no encontraba nada de nada…

Además, fumaba y, los fines de semana cuando salía, bebía bastante; tenía fuertes y continuas jaquecas, lumbago, amigdalitis cada 15 días y problemas con la menstruación. Todo ello, según el médico, para toda la vida.
Mi madre asistía a Familia Unida desde hacía algo más de un año y me decía que fuera, que lo intentara.

Hasta que un día pensé “¿Qué puedo perder?” ¡Fui a participar de las reuniones de los lunes! El primer lunes, cuando llegué a casa por la noche, me llamaron para empezar a trabajar el martes…

A partir de ahí, fui mejorando laboralmente (y en todas las demás áreas). Tengo un trabajo que me encanta, una salud perfecta, sin ningún malestar ni dolor y sin ningún vicio. No pienso en quitarme la vida porque tengo paz, me encuentro bien, alegre y soy feliz.
Poco a poco, fue surgiendo y desarrollándose en mi un fuerte deseo de que todo el mundo pudiera adquirir el sentimiento de paz, alegría y bienestar que yo tenía. Que todo el mundo pudiera ser feliz, como yo. Y, por eso, soy Obrera, para ofrecer mi apoyo, ayuda, cariño… a aquellas personas que necesitan a alguien para dar sus primeros pasos hacia la felicidad, hacia sus metas…
Porque Dios sí existe y cambia la vida de quien, con humildad y sinceridad, le da una oportunidad para hacerlo. Ahora, ¡tú decides! 

Publicado en MENSAJES.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *