Yo soy así y así moriré.

Infelizmente, hay personas que pasan la vida entera sin conseguir ver quienes realmente son.

Y no hay nada que nada impida mas la felicidad y el crecimiento humano que la dificuldad en reconocer sus propios defectos.

Aquellos que son así, normalmente hacen una evaluación de sí mismos que nunca coincide con la que todos los demás hacen de ella.

Es más cómodo buscar disculpas para no enfrentar sus propias debilidades.

Cuidadosamente los defectos son disimulados como cualidades, como por ejemplo:

Ella dice que es una persona extremadamente celosa con su trabajo, sin embargo quien convive con ella diariamente detecta un perfeccionismo neurótico que hace que se torne insoportable e imposible la convivencia.

Mientras que otras se definen como personas divertidas, tranquilas que llevan una vida sin preocupaciones, cuando en realidad están camuflando que son personas relajadas y despreocupadas.

Hay quien dice que es perseverante y no desiste nunca de nada, pero en realidad no quiere admitir que es testaruda e insistente en causas perdidas.

Otras dicen que son francas, pero quieren disfrazar su falta de educación y aspereza.

Algunas se declaran espontáneas y auténticas, por eso conservan forma escandalosa de reír y hablar muy alto, eso para esconder que no quieren cambiar su forma de ser indiscretas.

Recuerdo un ejemplo claro para ilustrar este asunto:

Estaba hablando con una joven señora con problemas en su matrimonio y pregunté en que ella creía que devería cambiar, pues con certeza tenía una parte de culpa en aquellos problemas . Ella se enrolló bastante para finalmente apuntar sus defectos adornados como si fueran cualidades.

Al final de la conversación, le pedí que hablase con su marido y con su hijo sobre los defectos y no se defendiera. Ellos gentilmente le hicieron una lista de aquello en que querían que cambiase.

Imagina, ¡una lista muy grande!

Esto es una pequeña muestra de cuanto es difícil encarar lo que realmente somos.

Como es fácil ver la porquerías de otro y sentir su mal olor, mientras que los fallos propios son ignorados. Son muchos los que pasan años intentando cambiar a terceros, olvidándose de sí mismos.

Finalizó con una música antigua, que se titula “la moda de Gabriela”, que relata un poco lo intento decir:

“Yo nací así”

“Yo crecí así”

“Yo soy así”

“Voy a ser siempre así”

“Gabriela siempre Gabriela”

Que me disculpen las “Gabrielas”, pero no tiene futuro vivir así.

Inevitablemente, si tu no espabilas y abandonas la Gabriela que hay dentro de tí, ella va a destruir las oportunidades de vencer y ser feliz.

Esta es una experiencia de quien ya lo vivió lo suficiente para decir que las buenas oportunidades vienen y van y a veces no vuelven mas.

No quedes parado/a en el tiempo

La vida es una constante caminata que exige cambios

Esté preparada para pagar el precio de ser una nueva criatura. Tengo certeza de que valdrá la pena.

Escrito por Nubia Siqueira 

Publicado en MENSAJES.

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